Hay lugares que reconfortan, que hacen bien al alma, que purifican. Hay momentos, hay gestos, hay personas. Hay tiempos tan efímeros que se nos escurren entre las manos, hay tiempos que son eternidades aunque tan sólo se trate de segundos. Hay veces que las palabras son fundamentales, aunque se trate de unas poquitas letras. Hay veces que es mejor no decir nada. Lo importante es saber en qué momento, con que personas, en qué tiempo y en qué lugar. Equivocarse? Si, miles de veces seguramente, una y otra vez, pero NUNCA guardarse nada, ni por prejuicio, ni por miedo, ni por bronca ni por tristeza. Solo, vivir...